Uso de Probióticos Publicado en Mayo 2, 2016

Los probióticos son cultivos de un solo microorganismo o de varios, que suministrados a los animales, afectan beneficiosamente al hospedador mejorando las propiedades de la flora autóctona. En producción animal, los probióticos se vienen utilizando desde hace algún tiempo.

El objetivo del uso de probióticos es controlar el balance de la flora intestinal suministrando ciertas cepas de bacterias beneficiosas. Los géneros más utilizados en producción animal son Lactobacillus y Enterococcus como flora láctica presente en animales sanos y Bacillus como flora exógena pero con un efecto positivo reconocido en el ámbito de la producción animal (Gil Turnes, 1999).

La manera en la que los probióticos actúan es complicada. La bacteria produce una serie de efectos en el animal que mejoran su salud. Inicialmente, el Probiótico compite con las bacterias patógenas por los nutrientes y los lugares de fijación en el tracto gastrointestinal, haciendo más difícil la colonización del lumen intestinal por estos patógenos; además, algunos probióticos producen bacteriocinas (antibióticos naturales) con el fin de ser predominantes en el lumen intestinal. La interacción de estos dos efectos consigue una regulación del ecosistema microbiano. Asimismo, los probióticos ayudan a digerir la dieta, de dos formas: produciendo enzimas y estimulando la secreción de enzimas propias del animal (Sieo et al., 2005).

Los probióticos son células procarióticas que degradan carbohidratos a través de diferentes rutas bioquímicas; el producto final de esta degradación es normalmente un ácido graso de cadena corta como el butírico o ácidos orgánicos como el ácido láctico, así como otros metabolitos como el peróxido de hidrogeno o incluso vitaminas. Los ácidos orgánicos acidifican el lumen, y, al mismo tiempo, son una fuente de energía para los lactobacilos; además la producción de los ácidos grasos de cadena corta se ha relacionado con la mejora de la integridad de la mucosa y con el incremento de la resistencia del intestino a las enfermedades (Sakata e Inagaki, 2001).

Más allá de estos modos de acción, el uso de probióticos en la primera fase de la vida del animal ayuda a regular el sistema inmune (Madden y Hunter, 2002).

La capacidad de algunos microorganismos de estimular y reforzar la respuesta inmune de los animales frente a las infecciones ha sido probada en diferentes estudios (Cross, 2002). Incluso teniendo claras estas acciones, el ecosistema microbiano es muy complejo y a menudo el efecto de la adición de probióticos es impredecible.

El refuerzo de las bacterias beneficiosas provoca un decrecimiento de los conteos de bacterias que producen componentes putrefactos (amoniaco, sulfuro, fenol, etilfenol, escatol o indol) y por ello se puede esperar que haya un descenso en la cantidad de componentes de los olores fecales implicados en la carcinogénesis.

En el caso de los perros, las actividades de las bacterias residentes en el colon pueden tener un cierto impacto sobre la salud del animal (Rastall, 2004). El uso de probióticos es una herramienta reconocida para regular el ecosistema del colon.

Diferentes estudios con probióticos adicionados en la dieta han mostrado efectos positivos en el control de Clostridium spp. en perros, con una mejora de la respuesta inmune.

Población bacteriana en el tracto gastrointestinal de perros

Las bacterias se encuentran a lo largo de todo el tracto gastrointestinal de los animales, sin embargo, en términos de población microbiana, la primera mitad del tracto gastrointestinal (boca, esófago y estomago) tiene conteos bacterianos muy bajos; Anaerobios facultativos como los lactobacilos se encuentran en concentraciones de 100 unidades formadoras de colonia (UFC) por gramo de contenido. El intestino delgado tiene una carga bacteriana mayor que está compuesta por bacterias anaerobias facultativas como lactobacilos, estreptococos y enterobacterias; anaerobios estrictos como Bifidobacterium spp. o Bacteroides spp., incluso por algunos Clostridios, a niveles de 104–108 UFC/ml. La región más colonizada en el tracto gastrointestinal de perros es el colon, con una población total de 1011–1012 UFC/g de contenido. Muchas de las enfermedades relacionadas con el sistema digestivo están relacionadas con unos balances negativos de la microbiota del íleon o del colon.

La microflora del colon está dominada por microorganismos anaerobios estrictos como Bacteroides spp., clostridios y otras familias relacionadas (Clostridium megagenero, como Ruminococcus spp., Butyrovibrio spp., Fusobacterium spp.

Eubacterium spp., y Peptostreptococcus) o Bifidobacterium spp. En unos niveles de 1011 – 1012 UFC/g. Después de estas bacterias vienen los microorganismos anaerobios facultativos, en unos niveles de 108–109 UFC/g de contenido. Estas bacterias son los lactobacilos, enterococos, estreptococos y enterobacterias. Con respecto a la salud, se cree que los microorganismos más importantes son las bifidobacterias, ya que éstas son el componente principal de la barrera microbiana.

Las bifidobacterias producen una serie de agentes antimicrobianos que son efectivos contra bacterias gram positivas y negativas. Los lactobacilos son también beneficiosos para la salud y producen también agentes antimicrobianos, pero están presentes en menor concentración en el colon humano. Además de la producción de agentes microbianos, una gran población de bacterias beneficiosas compiten con los patógenos ocupando sitios de unión de receptores, espacio, nutrientes, etc.

Mecanismo de Acción

  • El Bacillus Amyloliquefaciens produce gran cantidad de enzimas (mayor que los Lactobacillus) y pueden encontrarse también libres “in vitro” en el medio de cultivo, y también “in vivo” en el contenido cecal una vez que han germinado; lo que nayuda a una mayor degradación de los nutrientes del alimento para los animales.
  • El Bacillus Amyloliquefaciens produce gran cantidad de proteasa y amilasa. Esta actividad enzimática, principalmente proteasa, es muy importante tras el destete debido a la incorporación de proteínas vegetales de la dieta, reemplazando a la caseína de la leche materna. Por otra parte, El Bacillus Amyloliquefaciens está disponible para producir también otro tipo de enzimas extracelulares como celulasas y xilanasas.
  • Gracias al metabolismo bacteriano, se incrementa la producción de ácido láctico, causando una disminución del pH intestinal, el cual afecta a las bacterias patógenas.

Ventajas

  • Reduce costos de medicación
  • Optimiza y regula la flora intestinal
  • Reduce la incidencia de diarreas
  • Mejora la asimilación de nutrientes
  • Mejora la ganancia de peso

Conclusiciones

La adición de un probiótico basado en B. amyloliquefaciens CECT 5940 ayuda al control de la población bacteriana en el tracto gastrointestinal, tal y como demuestran los conteos más altos de Bifidobacteria, Lactobacilli y Enterobacteria y los conteos más bajos de Clostridios en estudios realizados.

Además del evidente efecto del probiótico sobre la salud del animal queda demostrado que los animales que reciben probiótico tienen un pelo más fuerte.

Etiquetas: Salud, Alimentación, Cachorros

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